El origen del sobrepeso y la obesidad reside en el equilibrio entre consumo y gasto energético se podría comparar con una libreta de ahorros.``si uno mete mas de lo que saca , esta ahorrando; si en nuestro cuerpo metemos mas energía con los alimentos de la que gastamos , ese exceso de energía se acumula en forma de grasa , el organismo ahorra``;mientras que el ingreso de energía se produce únicamente mediante los alimentos, el gasto tiene dos capítulos fundamentales: uno es el gasto energético que realiza el propio organismo para mantenerse con vida, llamado metabolismo basal, es la energía que requiere el corazón que esta latiendo, él riñones sigue filtrando orina, él aparato respiratorio, etc.. el metabolismo basal depende mucho de la Genetica, es decir ,hay personas que tienen un metabolismo basal muy elevado y gastan mucha energía en mantenerse vivos. Son esas personas que siempre están delgadas coman lo que coman. Otras personas tienen un metabolismo muy ahorrativo, qué no gasta ninguna energía en mantener las funciones vitales, esa gente casi siempre tiene sobrepeso. El capitulo del metabolismo no depende de la voluntad, lo proporciona la genética, el sexo, la edad.... circunstancias varias. Sin embargo , el otro capitulo del gasto energético si que es cosa nuestra: se trata del ejercicio físico , el cual es un papel decisivo.
No hay mas opción para adelgazar que reducir la entrada de energía al organismo mediante un plan de alimentación con menos calorías y aumentar el gasto mediante ejercicio físico.

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Nutrición y Alimentación

El objetivo de la Ciencia de la Nutrición es el de definir una dieta apropiada para cada individuo que se ajuste a sus necesidades y apetencias, cuidando un equilibrio que mantenga su peso óptimo.
El gozar de buena salud es más que la ausencia de enfermedad, es el bienestar físico y mental, es el equilibrio y la buena forma. Para cuidar la salud no es útil comer mucho o poco, sino lo apropiado y lo que hace mejor al cuerpo.
Los propósitos principales de la alimentación pueden ser varios, pero en general se pueden resumir en los cuatro objetivos principales:
El aporte energético, el aporte de proteínas y ciertos minerales, el regulador y el aporte de reserva.
Aporte energético: Este es el principal para cualquier ser humano y para cualquier actividad que se desempeñe. Los aportes de hidratos de carbono, proteínas y grasas deben estar dados en cantidad, calidad y proporción adecuados. A través de esto, lo que se logra es el correcto funcionamiento del sistema metabólico.
Aporte proteínas y ciertos minerales: Las proteínas son parte básica de la estructura de toda célula viviente y ejercen la función indispensable de construcción de tejidos. Dentro de los minerales a tener en cuenta, debemos mencionar el calcio, quien cumple un papel fundamental en la contracción muscular y en la transmisión de los impulsos nerviosos. Por último, las grasas también intervienen en este aporte para actuar con el sistema nervioso
El aporte regulador viene dado generalmente por la incorporación al organismo de vitaminas y minerales. En el caso de las vitaminas, funcionando como catalizadoras de las reacciones bioquímicas permitiendo la liberación de energía
El aporte de reserva: Teniendo en cuenta que los hidratos de carbono y grasas son las principales fuentes de energía, se presupone el almacenamiento de estos substratos en el organismo para colaborar en el metabolismo energético a la hora de un esfuerzo. Las grasas son fácilmente acumulables, por tanto no presentan problemas de almacenamiento ni disponibilidad. Todas las personas cuentan con un porcentaje de grasas considerable comparativo con su peso, aproximadamente un 11% del peso de una persona en buen estado físico que desarrolle actividad en forma cotidiana. (7 kilogramos, para una persona de 70 kilogramos de peso) Los hidratos de carbono son acumulados como glucógenos por el hígado y músculos, pero no superan el 0,5% del peso total del individuo (500 gramos en una persona de 70 Kg. de peso.) Este glucógeno se va metabolizando a glucosa y así convirtiendo en energía. Por esta causa aparece la fatiga muscular después del gasto excesivo de glucógeno después del ejercicio.
En una dieta variada y equilibrada, sobre todo cuando contiene alimentos en estado crudo o natural, todas las vitaminas necesarias para la actividad vital se encuentran en cantidad suficiente. Pero durante la elaboración o conservación de los alimentos, las cantidades mínimas necesarias pueden sufrir importantes mermas. Por ello la alimentación humana, además de alimentos elaborados (cocidos, fritos, en conserva o congelados) ha de componerse de alimentos crudos y naturales (como son, por ejemplo, las verduras frescas que se toman en ensaladas). La misma vitamina C expuesta al aire sufre una merma; así sucede cuando los zumos de fruta o verdura no son consumidos inmediatamente. El zumo de naranja pierde la mitad de su contenido en vitamina C a la media hora de haber sido exprimido.
A medida que los años pasan, el cuerpo deja de fabricar determinadas sustancias con la edad, de forma que algunas funciones vitales se ven afectadas.